
Pareciera que la fotografía de Nadier corresponde a una ópera bufa, acaso a L’etoile de Messine, en realidad un ballet pantomima en dos actos, con una tarantela donde podía lucirse aquella bailarina española que tanto fascinó a los parisinos, y también al pintor Degas, que inmortalizó a Mauri en el lienzo Fin d’Arabesque (1877), vista desde un palco principal. Sobre el caniche muy poco queda. Que se llamaba Hause, al parecer; y que era una caniche. Acaso fue una ocurrencia del fotógrafo o corresponde a una participación real para la Opéra National de Paris. El resto son triunfos, inquietudes, vida y guerras. «A partir de la recuperación de su esguince, decidió construir un hotel de lujo cerca del spa Le Grand Hôtel de France et d’Angleterre. Decidió construir su villa, Villa Rosita, contigua al hotel y comunicada por una galería de vidrio. Allí recibía a la élite del mundo del arte, en particular al pintor Manet y Gustave Eiffel… Durante la última guerra, aquel hotel sería requisado por los alemanes, donde se alojaron más de doscientos soldados hasta 1944. Tras la guerra, el hotel se transformó en un centro de rehabilitación, que iría poco a poco cerrando sus puertas. En 1998 el edificio fue devastado por un incendio que lo condenó al deterioro y que luego lo dejó en ruinas.» (Biógrafos)
