Bruno Walter, retratado por Lavista

Fotografía realizada por la méxicana Paulina Lavista (hija del compositor y director cinematográfico Luis Lavista), con el teckel Bruno Walter y el escritor Salvador Elizondo, en 1968, cuando los gatos ladraban y los perros maullaban, como él mismo autor escribió en Sistema de Babel: Un perro que ronronea es mas interesante que cualquier gato: a no ser que se trate de un gato que ladre, claro.

Cuenta la fotógrafa Lavista, de entre sus recuerdos de 1968, recuperados por el diario El Universal (de México), lo siguiente: «… Cuando llegaba yo a mi trabajo en el Departamento de Cinematografía del Comité Olímpico, donde fungía yo como gerente de producción para la realización de la película Olimpiada en México 1968, me llamó por teléfono Salvador para pedirme que fuera por el perrito Bruno, que estaba inflado como un globo y se estaba muriendo… Cuando llegué, efectivamente, el perrito parecía un globo; lo llevé de inmediato con la mejor veterinaria posible que era la doctora Gallegos, exdirectora de la Facultad de Medicina Veterinaria de la UNAM. Lo que pasó fue que el perrito metió, husmeando, su cabeza por un hueco que daba al patio contiguo y el maldito gato vecino lo mordió tan fuerte que le perforó la tráquea y el aire de los pulmones se esparció subcutáneamente, lo que produjo que se inflara como un globo. El aire tendría que salir poco a poco porque de golpe era muy peligroso. Durante varios días fui a diario para que lo desinflaran con una aguja muy fina hasta que se alivió…»

A su vez, Salvador Elizondo escribe en su Cuaderno de Diarios número 23, página 177: — Afortunadamente parece ser que el perro se salvó…


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