
Antes de interpretar a Perdita en The Winter’s Tale de Shakespeare (en el teatro Drury Lane de Londres), la actriz, escritora y editora Mary Robinson apareció en el mismo teatro en el papel principal de Romeo y Julieta, y se hizo famosa al instante. Tenía dieciocho años, una expresión triste, melancólica y algo incrédula, a causa de una vida muy compleja. Quienes la conocieron destacan su avidez por la lectura y su prodigiosa memoria, de forma que es posible entender todo lo que llegó a interpretar durante dos temporadas, entre 1777-1779: Statira (en Las reinas rivales), Lady Anne (en Ricardo III), Emily (en The Runaway), Ararita (en The Confederacy), Octavia (en All for Love), Lady Plume (en The Camp), Alinda (en The Law of Lombardy), Jacintha (en The Suspicious Husband), Fidelia (en The Plain Dealer),.. Al finalizar 1779, la señora Robinson abandonó el escenario para no volver nunca más.
