Según irónicas crónicas sociales de 1928, decían de Meller que nació en Aragón ‘hacia treinta o cuarenta años’, cantaba en un convento, viajaba con tres criadas, ocho perros, cuarenta y dos baúles, con ropa, y que fumaba cigarrillos, dejando para un después algunos de sus comentarios: —Siempre habrá un perro abandonado que me impida ser feliz.


Ama Ndlovu explores the connections of culture, ecology, and imagination.
Her work combines ancestral knowledge with visions of the planetary future, examining how Black perspectives can transform how we see our world and what lies ahead.
Deja un comentario