2026. Abre este lienzo la retrospectiva de Henri Matisse en el Grand Palais (Campos Elíseos, París) bajo el título Matisse 1941-1954, con 300 pinturas que pertenecen al final de su etapa pictórica y vital. Su interior más accesible, su caja fuerte de perros con sueños desconocidos, palomas sin dueño, gatos y peceras en total desacuerdo.
Matisse con su leal e incondicional schnauzer Raoudi en su estudio al sur de Francia, en Vence, entre 1940-1944
Otro interior con perro bajo la mesa, que es habitual, constante, inalterable en su jerarquía implícita, asoma en el lienzo La vasque fleurie, del holandés Kees van Dongen, en 1917.
En un antiguo mueble victoriano de nogal tallado, acaso a la espera, o vigilante.