
Una porcelana que lidera el top de las figurillas que adornan, y que utiliza los tonos apastelados habituales de la casa valenciana Lladró (que aquí ladró). Curiosamente, y algo empalagoso el resultado, reúne muy acertadamente la embelesada y despierta mirada de la chihuahua, su pose ladeada tan particular, con el meloso dulce para la colección «Dog & Candy». El artista encargado fue Raul Rubio (experto en esculturas figurativas) que la formaliza en 2015, pero se desconocen las variaciones sobre el diseño inicial o las vicisitudes de esta falderilla.


