Puppy 狗子図, realizado por el japonés Maruyama Ōkyo, en tinta sobre pergamino, junto al haiku de Yosa Buson (periodo Edo, s.XVIII), un gran poeta de la nostalgia que, según expertos: “…mientras se aferraba a sus creencias como un aullido lejano, un día descubrió que su edad se asemejaba a la medianoche de una noche de otoño…” Pero desde el momento que Ōkyo dibuja un cachorro, indefenso y recién nacido, más bien parece descubrir la inmensidad de la noche, y puede estar enfrentando la diáfana tenebrosidad del verso:
«Aúlla desde la oscuridad, mi cuerpo, dentro de una noche otoñal»
Flores, pájaros y cachorros, del artista coreano Yi Am (primera mitad del siglo XVI), ejemplo de pintura de cachorros de la época, en aguadas de tinta difuminadas
Perro y flor, sobre seda, de Huang Jucai en China, 933–993
Lirios de día y cachorros jugando, atribuido a Mao Yi, dinastía Song del Sur (1127–1279), colección del Museo Yamato Bunka.
Perro de pelo largo bajo los cerezos en flor (Long-haired Dog Beneath Blossoms), del pintor jesuita italiano Giuseppe Castiglione (conocido en China como Lang Shining), realizado hacia 1727.
光緒乙巳孟夏御峯園: Jardín Guangxu Yisi. Pintado en el palacio imperial en el primer mes de verano del año (1905). 皇太后您: Su Majestad la Emperatriz Viuda.