Siempre alegre, jovial, atento, cuidando de la entrada y de ese interior que tanto inquietaba al pintor holandés. Parece él mismo spaniel una y otra vez iluminando lo claro, oscureciendo la penumbra, dueño de la puerta entreabierta por donde todos, aún hoy, podrían escapar con sus cartas y noticias, tanto si esperanzan como si nada esperan.
Interior view in a 17th century house, 1842
Interieur
Leyendo la carta
Vrouw met hond in interieur. Mujer con perro en el interior)