
La expresión teatral «Avoir du chien» (tener perro) hace referencia a un atractivo irresistible (sin estar vinculado a algo bello o atractivo); hay fuerza y carisma, En el París de la belle époque, se decía que una mujer o una actriz tenía ‘chien’ cuando poseía algo especial y particular, o picardía o un encanto distintivo. Suzanne Desprès, por ejemplo, con su físico singular y su fuerte personalidad escénica, era a menudo descrita como una mujer que tenía mucho chien.
«…El teatro reproduce el género de moda en la sociedad. La farsa burlesca ha sustituido al antiguo género cómico… Las actrices deben tener chien (un cierto ‘je ne sais quoi»’, una cualidad que antes no se valoraba, y más bien se ocultaba cuando se poseía, pero ocurre que hoy en día se trabaja para adquirirla cuando no se tiene. Una actriz es feliz cuando tiene ‘perro’, es decir, algo picante y popular…». (en Cocodettes et petit Grevés, de Édouard Siebecker, 1867)