La verdad detrás de Jackie (y de Tor Borg)

Jackie y Tor Borg

La realidad de un incidente diplomático no es nunca su apariencia o lo que aparenta. Está poniendo a prueba lealtades, marcando el territorio, o ensaya cadenas y bozales, o muestra los dientes, o acaso la dentadura. En el año 2011 se descubrieron varios documentos en los archivos oficiales alemanes. Parece ser que discurría el año 1941 cuando una fuente anónima avisó a las autoridades nazis de que un hombre de negocios llamado Tor Borg, originario de Tampere, Finlandia, entrenó a un perro, de pelaje claro con manchas oscuras, para realizar ciertas parodias que pretendían insultar a Hitler. No era un dálmata mestizo como indican en la actualidad, sino una mezcla de setter inglés algo desvanecida. El vicecónsul alemán en Helsinki, Willy Erkelenz, escribió que «un testigo, que no quiere ser identificado, dijo que vio y escuchó cómo el perro de Borg reaccionaba al saludo Heil Hitler!, levantando la pata».                   

Y aquí asoma el asunto. Tor Borg era un muy exitoso empresario en el ámbito farmacéutico, cuyo único inconveniente era ser un anti-nazi convencido y declarado, junto a su esposa Joshephine. Por eso, en el Proceso ‘Jackie’ intervinieron el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de ‘Economía’, la Cancillería del gobierno nazi y diplomáticos fineses de amistad filial con Alemania. A Borg se le ordenó presentarse en la embajada alemana de Helsinki. Se le interrogó durante horas sobre el inusual e inadmisible truco de su perro, que explicó y negó.  «…Borg, aunque diga lo contrario, no dice la verdad». Lo intentaron, pero no pudieron ni controlar ni hacer fracasar la farmacéutica.

Aunque de Jackie nada más se supo, Borg murió en 1959. Su empresa Tampereen Rohdoskauppa fue rebautizada con el acrónimo Tamro Group, una de las farmacéuticas más poderosas y exitosas de la región nórdica. Tamro, como principal distribuidor de Orion, está vinculada en la actualidad al proyecto de reubicación de perros Beagle usados en experimentos de laboratorio, y son pioneros en garantizar algo más allá de una penosa existencia bajo el concepto de Segunda Vida, o jubilación animal. No es un todo, pero sí un buen saludo al futuro.

Coincidente y paralelo

Barks of a Nazi Dog, de la estadounidense Lucy Bannard Van Sickle (texto e ilustraciones), publicada en 1937 por The Tuttle Publishing Company, Inc
Ilustración de Raúl Arias para el artículo
Crítica y propaganda (publicado en el diario El Mundo, en 2019)

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